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Opinión
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Desde la llegada del primer teléfono inteligente al mercado en 1999, los negocios han aprovechado la movilidad para crecer y expandir sus fronteras. Las oportunidades no esperan y la libertad de acceder a la información en tiempo real es una valiosa ventaja competitiva. Así, la facilidad de responder requerimientos, dar curso a flujos de trabajo, tomar órdenes de compra, confirmar disponibilidad de inventario en línea y editar documentos son acciones básicas para que el negocio avance sin importar en qué lugar se encuentren los ejecutivos.
Gracias a la convergencia de la telefonía celular y fija hoy además las empresas pueden utilizar su número de teléfono laboral y su extensión desde su teléfono inteligente. Así, un empleado puede utilizar un solo número de teléfono tanto para su oficina como para su smartphone y hacer y recibir llamadas de la empresa en su teléfono inteligente mediante una conexión Wi-Fi, además de las capacidades disponibles en las redes celulares.
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